Arquitectos Del Fraude
Oswaldo Payá, un prominente disidente cubano, denunció públicamente una serie de cambios fraudulentos que estaban siendo implementados por el régimen cubano. Se refirió a estos cambios como"Cambio Fraude"
Poco antes de su fallecimiento, Paya expresó su preocupación de que el gobierno cubano estuviera empleando una estrategia para llevar a cabo reformas económicas y políticas, como permitir una liberalización económica limitada o participar en negociaciones con el exilio cubano, sin renunciar al control político o garantizar libertades genuinas, incluido el derecho a elecciones libres y el cese de la represión.
Para entender el presente es necesario conocer el pasado.
30 de marzo del 2012
— Oswaldo Paya denuncia el Cambio Fraude que se estaba gestando.
— Carlos Saladrigas, presidente del Cuba Study Group, en conferencia auspiciada por la revista católica Espacio Laical en el Seminario San Carlos de La Habana.
CUBA Y SU DIÁSPORA: ACTITUDES Y POLÍTICAS QUE DEBE ADOPTAR LA DIÁSPORA PARA REINTEGRARSE A CUBA
Felice Gorordo, representante del Cuba Study Group, se reunió en Cuba con Oswaldo Payá y Harold Cepero. Cabe destacar que el director del Cuba Study Group era, y continúa siendo, Carlos Saladrigas, un cubano-americano que aboga por un cambio de postura. Saladrigas ha sido criticado por calificar de “histéricos” a los cubanos del exilio, una postura que también fue denunciada por Payá.

La relación temporal y temática entre los eventos del año 2012 es fundamental para su comprensión y análisis. El fallecimiento de Oswaldo Payá en julio de 2012, ocurrido pocos meses después de los ataques de la Tiranía a través de Espacio Laical y del fallido intento de ciertos sectores del exilio por modificar su postura, coincidió con el inicio de las negociaciones secretas entre el Presidente Obama y el Presidente Raúl Castro. La crítica de Payá al “cambio fraudulento” evidenció su oposición a cualquier transición superficial que no garantizara los derechos fundamentales ni la libertad.

El fallecimiento de Oswaldo Payá, una de las voces más influyentes de Cuba en ese momento, eliminó un obstáculo para el plan que ya se encontraba en marcha por parte de la Tiranía, el Partido Demócrata Nacional Cubano (DNC) y las élites de ambas orillas, las cuales fueron denunciadas por Payá. Se prosiguieron las negociaciones confidenciales entre el régimen cubano y la administración de Obama, culminando en la restauración de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones en diciembre de 2014.

— El Comité Nacional Demócrata y el Partido Comunista de Cuba logran promover el acercamiento y la aparente apertura.
— Las élites de ambos países comienzan a beneficiarse de los programas y fondos establecidos.
— La farsa comienza a materializarse, permitiendo a los perpetradores prosperar y a las víctimas creer en ella.
Los arquitectos

La población cubana, afectada por la escasez de alimentos, la opresión y la desinformación, percibió con justificación lo que interpretó como una oportunidad hacia la libertad. Sin embargo, los ciudadanos cubanos libres e informados continuaron manifestando su descontento con la situación y con los actores involucrados en ambos bandos.
El Comité Nacional Demócrata (DNC), sus principales operativos, y el Partido Comunista de Cuba (PCC) eran conscientes de que los beneficios no serían permanentes sin una estrategia de protección adecuada. Por lo tanto, surgió la necesidad de colaborar con el exilio “recalcitrante”, que, a través de su capacidad de voto, representaba una amenaza potencial para su posición en el corto plazo, pudiendo provocar un retroceso o el desmantelamiento total del acuerdo establecido.
¿Cuáles son los objetivos compartidos, tanto en el pasado como en el presente, entre el Partido Demócrata, el Partido Comunista de Cuba y las élites globalistas cómplices del régimen autoritario?
1. Alcanzar el poder político absoluto.
2. Controlar el discurso público.
3. Imponer su ideología.
4. Desestabilizar al Occidente y sus valores.
5. Acumular riqueza durante el proceso.
6. Levantar el embargo.
7. Reescribir la historia.
8. Establecer relaciones diplomáticas.
9. Normalizar aún más el régimen autoritario.
Para lograr estos objetivos, debían enfrentar a un sector significativo del exilio que se negó a olvidar los eventos que consideraban inaceptables. El DNC y el PCC, con sus equipos de expertos y su poder económico derivado del parasitismo y el fraude, se dedicaron a suplantar a la oposición interna y externa, así como al exilio. La primera tarea resultó ser la más sencilla debido a su creación o infiltración inicial.
Se crearon opositores marxistas comprometidos con el proceso, encargados de atraer a la juventud. Estos jóvenes, también adoctrinados y socialistas, se encontraban descontentos con el régimen actual, el cual no se ajustaba a sus ideales.
La mayoría de estos individuos fueron reclutados de proyectos donde colaboraban con la Tiranía.
Inicialmente, fueron presentados como disidentes, y posteriormente como opositores.
Se les impulsó y promovió activamente.
Se utilizó a la clase intelectual, siempre cómplice, fundamental para su existencia, así como a artistas, para validar su presencia.
Se ocuparon los escasos espacios disponibles en Cuba, y se crearon otros propios.
Una vez que se había generado suficiente impulso, se les permitió operar con independencia, listos para que los demócratas, también cómplices en Europa y Estados Unidos, los introdujeran a través de procesos y programas de intercambio.
Se les ubicó estratégicamente en países y ciudades con comunidades cubanas con voz, voto y/o alcance.
Se les permitió actuar según sus habilidades, infiltrándose en diversas organizaciones, medios de comunicación, universidades, programas y proyectos, con el objetivo de desplazar y/o suplantar a los actores existentes y su discurso desactualizado, por uno más fresco, inclusivo, menos agresivo, contrario al embargo, favorable al perdón, y que promueve al Partido Demócrata en el caso de Estados Unidos, como el salvador de la sociedad americana que ellos mismos han intentado destruir durante años.
Es importante aclarar que no todos los actores mencionados son necesariamente agentes conscientes de la Tiranía o el Partido Demócrata-Republicano (DNC). Más bien, fueron seleccionados, habilitados e impulsados por sus características y condiciones, las cuales los hacían idóneos para el trabajo ideológico y la desmoralización inherentes al exilio.
A continuación, presentamos las perspectivas de profesores del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), diplomáticos en activo, ejecutivos de las organizaciones @CubaProxima y @CubaEnFamilia, integrantes del movimiento Archipiélago, y consultores destacados de la “Oposición” cubana, Carlos Alzugaray e Ivette García, quienes discuten las acciones necesarias para abordar la situación de los cubanos residentes en el extranjero. Estas son las estrategias que han estado planificando e implementando desde hace tiempo, con el objetivo de borrar la memoria del genocidio cubano, normalizar la barbarie y perdonar a los perpetradores.