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La Güinera símbolo del 11J empieza cacerolazo

En la noche del jueves, el barrio de La Güinera, ubicado en el municipio de Arroyo Naranjo, La Habana, fue escenario de una manifestación mediante cacerolazos, en protesta por los prolongados cortes de suministro eléctrico que afectan a la zona.

La Güinera ocupa un lugar destacado en la historia de la resistencia cubana.  Fue uno de los epicentros del estallido social ocurrido el 11 de julio de 2021, durante el cual falleció Diubis Laurencio Tejeda, de 36 años, a causa de disparos realizados por un subteniente del Ministerio del Interior (Minint), y decenas de residentes fueron detenidos.

Cabe destacar que el barrio ya había protagonizado otro cacerolazo el 26 de marzo, documentado por la periodista independiente Camila Acosta, lo que evidencia la persistencia del descontento.

La manifestación del jueves se enmarca dentro de una ola nacional de protestas que se ha mantenido activa durante las últimas semanas.  Tan solo en los días previos, se registraron cacerolazos en Guantánamo el 9 de abril, tras reportes de vecinos con entre 45 minutos y una hora de suministro eléctrico diario.

Asimismo, en días recientes se han registrado acciones similares de descontento social en Santos Suárez, municipio de Diez de Octubre, tras apagones de hasta 15 horas consecutivas; y en el municipio habanero de Playa, luego de más de 10 horas sin suministro eléctrico.

La crisis energética que genera descontento social se configura como una situación de extrema gravedad. El Sistema Electroenergético Nacional ha experimentado un colapso en al menos siete ocasiones durante el último año y medio. El déficit de generación alcanzó un nivel récord de 1,945 megavatios el 1 de abril, y para el jueves, la Unión Eléctrica pronosticó afectaciones de 1,630 megavatios en horario punta, con el 54% del territorio insular experimentando interrupciones simultáneas del suministro eléctrico.

La principal central termoeléctrica del país, la Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas, acumula averías desde el mes de febrero. El suministro de petróleo proveniente de Venezuela se interrumpió desde enero tras la detención de Nicolás Maduro. El primer buque petrolero en tres meses, el ruso Anatoly Kolodkin, con una carga de 100,000 toneladas de crudo, arribó en abril, con una cobertura estimada para un consumo de entre siete y diez días.

La respuesta del gobierno ha consistido en medidas represivas y la criminalización de las protestas. Al menos catorce personas han sido detenidas desde el inicio de las manifestaciones. El mandatario Miguel Díaz-Canel calificó las protestas como actos de “vandalismo” y advirtió que “no habrá impunidad”.

El doble rasero del gobierno quedó patente este viernes, cuando los medios de comunicación estatales conmemoraron el sexagésimo octavo aniversario de la Huelga Nacional Revolucionaria de 1958 contra el dictador Fulgencio Batista (1901-1973) como un acto heroico, mientras que simultáneamente silenciaban y criminalizaban las protestas actuales de los ciudadanos cubanos que únicamente demandan el suministro eléctrico.